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Leer la opinión de Agustín J. Saenz
Director de Estrategia, Tecnología y Mercado en TECNALIA

Sabemos que la tecnología es una de las fuentes de innovación en producto (o servicio) y proceso. Por esa razón, en los Informes Innobasque de Prospectiva 2019* dedicamos un espacio a las tecnologías que los expertos del Sistema Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación (SVCTI) consideraban prioritarias para Euskadi, tanto desde el punto de vista del desarrollo como de su aplicación. Y en el Informe Innobasque de Prospectiva de 2020** hicimos hincapié en las tecnologías necesarias para salir de la crisis y competir nuevamente.

Por otra parte, el Plan de Ciencia, Tecnología e Innovación, PCTI Euskadi 2030 contempla las tecnologías en las que Euskadi se focalizará en los próximos años. Y Europa ha señalado las que son sus Key Enabling Technologies***, tecnologías facilitadoras clave y sus Future Emerging Technologies****, futuras tecnologías emergentes.

En este documento queremos ofrecer una perspectiva diferente de las tecnologías. Basándonos en las recomendaciones de Gartner en su informe sobre las principales tendencias tecnológicas estratégicas, “Top Strategic Technology Trends for 2022”, queremos aportar luz sobre las que podrían tener mayor impacto en el crecimiento empresarial y en la digitalización eficiente.

Tras la disrupción que significó la pandemia, es momento, por una parte, de volver a la senda del crecimiento o aprovechar el impulso que se haya podido establecer en este tiempo. Y por otra, de explotar todo el potencial de las tecnologías digitales para abordar la transformación digital en todos los ámbitos de la empresa, de una forma rentable, escalable y segura, una vez que la pandemia demostró que es posible acelerar la digitalización y tangibilizar sus beneficios, por lo menos, en determinadas actividades.

Ante esta realidad, proponemos una combinación de tecnologías que podrá ayudar a las empresas a abordar, las que entendemos son sus prioridades para este año que comenzamos y en el corto y medio plazo:

  • Acelerar el crecimiento: son tecnologías que maximizan la creación de valor, que combinan el mundo real y el virtual para ofrecer soluciones innovadoras a clientes y personas que trabajan en la empresa, que generan oportunidades de negocio, que permiten la gestión interna en entornos complejos cambiantes y aceleran la investigación y la innovación
  • Generar cambios para la digitalización rápida de la organización: con aplicaciones creativas de la tecnología para que la digitalización se extienda en la organización. Será necesaria la colaboración (o, más bien, la ‘fusión’) entre expertos en las tecnologías y en las diferentes actividades empresariales para la aplicación rápida de soluciones
  • Construir escalabilidad y confianza: con una base tecnológica segura y resiliente para conseguir operaciones optimizadas en coste, que integre de forma segura los activos digitales y permita escalar a medida que lo hace el negocio. Una base que garantice la integración y el procesamiento seguros de los datos tanto en la nube o fuera de ella.

Principales tendencias de tecnologías estratégicas para 2022

Fuente: Gartner

A continuación, compartimos una breve descripción de estas tecnologías:

Inteligencia Artificial generativa: La IA generativa es una forma de Inteligencia Artificial capaz de aprender o imaginar una representación digital de objetos a partir de una muestra de datos; y la utiliza para generar objetos nuevos, originales y realistas que conservan una similitud con los datos de origen, pero no los repiten. La IA generativa es disruptiva. Tiene la capacidad de reformar la I+D de muchas áreas de la organización, desde productos, contenido y experiencia del cliente hasta analítica, ingeniería de software y ciencia de datos.

Sistemas autónomos: Son sistemas físicos o de software autogestionados que poseen tres características fundamentales: ejecutan sus propias decisiones de forma autónoma, son capaces de aprender de la experiencia, y, por lo tanto, modifican su comportamiento en tiempo real en base a aprendizajes anteriores o potenciales cambios, y tienen un sentido de propósito propio. Esto los hace valiosos en entornos operativos desconocidos o imprevisibles, así como cuando la supervisión y el control remotos en tiempo real no son prácticos.

Experiencia total: La experiencia total (TX) es una estrategia de negocio para crear experiencias avanzadas de relación cliente/empleado mediante la interconexión de la experiencia del cliente (CX), la experiencia del empleado (EX), la experiencia de usuario (UX) y disciplinas de multiexperiencia (MX). Las organizaciones están utilizando iniciativas digitales de forma independiente para mejorar la experiencia del cliente y la productividad del empleado. Pero se pueden lograr estos dos resultados aplicando estrategias comerciales adaptables y resistentes de TX para aumentar simultáneamente los ingresos provenientes de clientes y reducir los costes internos.

Empresa distribuida: El trabajo remoto e híbrido ha aumentado y las organizaciones están evolucionando hacia “empresas distribuidas”, con personal distribuido geográficamente y en espacios físicos o virtuales. Esto significa que proveedores y clientes están también conectados de forma remota. Las organizaciones deberán adaptarse a estos cambios internos y adaptar su negocio a los modelos demandados por las organizaciones con las que colaboran.

Ingeniería de Inteligencia Artificial (IA): Es el desarrollo de herramientas, sistemas y procesos que permitan la aplicación de la inteligencia artificial en contextos reales. Se trata de un enfoque multidisciplinar para el diseño, gobernanza, implementación y monitorización de una amplia gama de modelos de IA. Muchas organizaciones se encuentran con un cuello de botella al pasar de pilotos de IA a la producción real. La ingeniería de IA permite escalar esos pilotos para obtener un valor real.

Hiperautomatización: Es un enfoque que utilizan las organizaciones para identificar, examinar y automatizar rápidamente tantos procesos comerciales y de tecnología de la información (IT) como sea posible. Implica el uso combinado de múltiples tecnologías, herramientas o plataformas entre las que se incluyen la IA, aprendizaje automático (machine learning), automatización de procesos (RPA) y otros tipos de herramientas de automatización de decisiones, procesos y tareas.

Inteligencia para la toma de decisiones: Las organizaciones deben ser capaces de tomar las mejores decisiones lo más rápido posible. La inteligencia para la toma de decisiones es una disciplina práctica que implica comprender y diseñar cómo las organizaciones deben tomar decisiones y cómo evaluar, gestionar y mejorar los resultados a través del feedback.

Aplicaciones modulares: Las organizaciones pueden gestionar los cambios a través de la combinación de aplicaciones modulares que les permitan innovar y adaptarse más rápidamente. Se trata de diseñar mediante software aquellos elementos de la empresa que puedan generar una mayor eficiencia y agilidad e ir combinándolo. Para ello será imprescindible trabajar en “equipos de fusión” que integren el negocio y la tecnología.

Plataformas nativas de la nube (CNP): Las CNP permiten a las organizaciones utilizar las capacidades de la nube para compensar la escasez de talento interno y recursos que puedan tener para el desarrollo de iniciativas digitales. Estas plataformas usan las capacidades principales de la computación en la nube para hacer más rápida la generación de valor.

Computación para la mejora de la privacidad: Las organizaciones se enfrentan a la privacidad a nivel internacional y la legislación sobre protección de datos internos y de sus clientes. Las técnicas de computación de mejora de la privacidad (PEC- Privacy Enhancing Computation) pueden ayudar a prevenir estos incidentes y ayudar a generar valor, sin exponer datos personales, salvaguardando la privacidad a niveles de datos, software y hardware.

Red de ciberseguridad: Construir un entorno de confianza para los activos que están distribuidos en la nube y los centros de datos tradicionales, requiere una estructura de seguridad flexible e integrada. Sin embargo, las organizaciones encuentran problemas a la hora de construir estos entornos seguros. Por ello es necesario un enfoque de seguridad amplio y unificado. La arquitectura de red de ciberseguridad (CSMA) es un enfoque para ampliar la seguridad más allá de los perímetros empresariales tradicionales.

Red o estructura de datos: Los entornos de datos distribuidos en la nube y en la no-nube no se pueden sostener a través de la expansión lineal de los modelos actuales (saturación de datos y elevado coste de gestión). En su lugar, se requieren nuevas formas de acceso distribuido e infraestructuras que ofrezcan escalabilidad. Una red o estructura de datos (Data Fabric) favorece el diseño, implementación y el uso de sistemas integrados, al margen del desarrollo de la plataforma y la arquitectura diseñada.

Cuestiones para la reflexión:

  • ¿Estás considerando las prioridades anteriores en tu organización?
  • ¿Estás familiarizado/a con estas tecnologías?
  • ¿En qué medida están implantadas en la empresa? o ¿está previsto implantarlas a corto o medio plazo?
* https://www.innobasque.eus/microsite/futuro/nos-anticipamos-al-futuro/informe-prospectiva-2019/
** https://www.innobasque.eus/informe-prospectiva-2020/?microsite=futuro&seccion=nos-anticipamos-al-futuro#page=1
***
https://ec.europa.eu/programmes/horizon2020/en/area/key-enabling-technologies
****
https://ec.europa.eu/programmes/horizon2020/en/h2020-section/future-and-emerging-technologies
 
  • El futuro ya está aquí, solo que no está distribuido equitativamente”

    Decía el genial escritor William Gibson, inventor del término cyber, entre otras muchas ideas interesantes, que “El futuro ya está aquí, solo que no está distribuido equitativamente”. En efecto, cada vez creo más en un futuro que tiene más que ver con el espacio geográfico que con el espacio temporal… Lo que en una fecha concreta en unos sitios puede parecer ciencia ficción en otros es una realidad cotidiana. Esto en sí mismo no sería un problema serio si no fuera porque cada vez más ‘la tierra es plana’ y las interconexiones económicas, sociales e incluso personales son más globales que nunca. Ahí es donde ‘empresas y sociedades del futuro’ compiten con otras ‘del presente o peor aún del pasado’.

    OK, el futuro está distribuido por desigual, pero, además, y esto lo hace aún más interesante e inquietante, la velocidad de cambio de las tecnologías y más aún su velocidad de absorción por parte de las sociedades, de las empresas y de las personas son cada vez más vertiginosas. Otro famoso escritor, Thomas Friedman en su libro Thanks for Being Late analiza este fenómeno y concluye que, aunque las sociedades y los individuos estamos diseñados para habituarnos y adaptarnos al cambio, las tecnologías están avanzando y modificándose tan rápido que están sobrepasando dicha capacidad. Muchos de nosotros ya no seremos capaces de controlar y dominar dichos avances.

    Demasiado catastrofista o no, lo cierto es que cada vez se hace más difícil interpretar y no digamos más aún aterrizar, las numerosas listas de tecnologías críticas, emergentes, habilitadoras, fundamentales, estratégicas y no sé cuántos epítetos más en nuestras empresas, en nuestros negocios y en nuestra vida.

    Mirando el análisis de Gartner para este año de las principales tendencias y las tecnologías que las soportan se sacan varias conclusiones:

    • La primera, el mundo es cada vez más digital, lo digital lo envuelve todo de una u otra manera. El dominio del desarrollo de tecnologías digitales y de su uso va a marcar el diferencial entre las empresas punteras, las empresas del futuro y las que no lo son o serán.
    • La segunda, lo digital requiere de datos. Los datos son críticos para el futuro. Datos de individuos, de máquinas, de entornos, de sistemas, de fábricas, de empresas, de ciudades… Y esos datos deben ser seguros, deben estar almacenados y ser procesados eficientemente y de forma sostenible.
    • La tercera, el procesamiento de los datos y su uso va a estar gestionado por personas, pero también y cada vez más, por máquinas, por algoritmos. La capacidad de toma de decisiones y de inferir comportamientos de una forma ‘automática’ y en prácticamente tiempo real va a generar nuevas oportunidades y aumentará la eficacia y eficiencia de muchos procesos. Procesos empresariales, industriales y de gestión van a requerir de personal experto y de sistemas expertos que trabajen en equipo.

    ¿Estamos preparados para abordar estas tendencias y estas tecnologías? Volviendo a William Gibson, la pregunta sería ¿Dónde? Es conocido el esfuerzo que Europa está haciendo para no perder el tren del liderazgo digital pero las inversiones en Asia, y no solo China, son descomunales y sostenidas. USA tiene grandes empresas tractoras que invierten en I+D lo equivalente a muchos países europeos y su cultura con una capa de empresas y usuarios que disfrutan y sufren a partes iguales como ‘early adopters’ ayuda a un rápido desarrollo. En el País Vasco, tenemos luces y sombras: Por un lado, la apuesta firme, decidida y sostenida por las instituciones públicas en digitalización y en inversión en I+D+i no parece compensar la menor apuesta relativa empresarial. El número y tamaño de las empresas proveedoras de tecnología afines a las del estudio son mucho menores que las de los países y regiones contra los que competimos. Tenemos algunas incipientes startups muy prometedoras pero son pocas.

    El futuro requiere de empresas proveedoras de tecnología, pero también y sobre todo en nuestro caso de empresas que las utilicen de manera adecuada. Y en este caso, la velocidad es crítica. Muchas de nuestras empresas son conscientes incluso conocen muchas de estas tecnologías: IA, ciberseguridad, hiperautomatización, sistemas autónomos, plataformas nativas y data lakes…  Hay empresas que comienzan a usar IA en procesos industriales, empresas cuyos planes de mantenimiento son cada vez más predictivos, incluso prescriptivos de modo autónomo, máquinas que se soportan y comandan a miles de kilómetros combinando datos reales y simulados provenientes de usuarios finales y fabricantes, operarios que toman decisiones de planta visualizando metaversos fabriles, células de fabricación que negocian con los contadores inteligentes los precios energéticos y en función de los mismos programan las operaciones, enjambres de drones que aseguran sus vuelos en base a blockchain o algoritmos de computación que consideran el consumo energético y la sostenibilidad de los recursos frente a la pérdida de precisión del resultado.

    Pero, aun así, la velocidad de implantación debe ser mucho más rápida si queremos mantener nuestra competitividad y liderazgo internacional en muchos nichos y sectores. Antes de implantar hay que probar, hacer pilotos, fallar, aprender, volver a probar… y todo eso rápido, tan rápido como se pueda, tan rápido como nuestras cuentas de resultados y nuestros equipos sean capaces.

    Creo que muchos consejos de administración deben, debemos, mandar mensajes claros de velocidad y establecer prioridades donde se incluyan proyectos de desarrollo o de adopción tecnológica estratégicos, de riesgo, de futuro… porque ese futuro en otras regiones pronto, muy pronto será, si no lo es ya, presente… y en el presente competimos! Presente y futuro apasionantes! Afortunados nosotros de poder vivir esta era!.

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